El rol de las mujeres como musas inspiradoras en Grecia Antigua.

Si bien se conoce la realidad de una gran mayoría de mujeres, que estaban relegadas a un rol denigrado y bajo condiciones de supresión, en la mitología, las artes y otros espacios creativos y sociales la mujer gozaba de una identidad divina e inspiradora. Así mismo, el panorama no era del todo desalentador en la Antigua Grecia, pues de acuerdo a la ubicación existían distintas estructuras sociales, con formas de gobierno y distintas leyes, que variaban en cada ciudad-estado (polis). En Esparta, por ejemplo, la mujer gozaba de igualdad frente al hombre, tanto en su formación y educación, en los campos atléticos y artísticos, como también una igualdad jurídica, incluso tenía un especial privilegio sobre las propiedades, bajo un sistema de gobierno de reyes y reinas, conocido como diarquía.

― ¿Por qué son ustedes, las mujeres espartanas, las únicas que mandan sobre los hombres?
― Porqué somos las únicas mujeres que son madres de hombres.
—Gorgo, reina de Esparta y esposa de Leónidas I.

Aunque sabemos que esto fue un ejemplo aislado y faltó mucho en cuanto a igualdad de géneros en la civilización griega, cabe resaltar el increíble aporte de esta cultura a las artes y su legado inmortal e inspirador, que resaltó la belleza y poder de la mujer. Las musas griegas, las doncellas de los héroes homéricos, las esculturas de diosas, reinas y ciudadanas, las pinturas desnudas de distintas mujeres, todas ellas resaltan el valor y la estética femenina.

No podemos dejar atrás el ambiguo y relevante papel de la mujer en la mitología, desde el poder de Atenea, la diosa de la sabiduría y patrona de Atenas, quien destacaba como una poderosa figura, bendecida con inteligencia, valor y honor, hasta Pandora que dominada por la locura y la debilidad liberó todos los males humanos. Adicionalmente, al igual que en la mayoría de culturas de la antigüedad en las que la agricultura era crucial para la comunidad, las diosas de la fertilidad eran extremadamente importantes y especialmente veneradas; Deméter y Perséfone eran las más adoradas por los griegos.

También en la mitología griega, encontramos a las musas, divinidades inspiradoras de las artes: cada una de ellas relacionada con ramas artísticas y del conocimiento. De hecho, la palabra griega “mosis” se refiere al deseo y la palabra museo también proviene de las musas griegas. Por lo tanto, la inspiración y el valor inmaterial y eterno del arte lo debemos a las mujeres que inspiraron y dieron a los artistas su poder creador. Ese es el valor que resaltamos en ocre de un periodo histórico donde la belleza llegó para adueñarse del mundo y todavía hoy, nos hace soñar con infinitas posibilidades de asombrosas combinaciones para crear y deleitar a otros con la magia de un buen diseño. Pedimos a las musas que nos llenen de dones para hacer con nuestras manos piezas únicas que puedan ser admiradas y valoradas en honor a la belleza natural del mundo y sus habitantes.